Esculturas secretas del Barrio Gótico de Barcelona

Secretos del Barrio Gótico de Barcelona: Esculturas curiosas y escondidas

Caminando por las calles del barrio gótico de Barcelona el visitante puede encontrar infinidad de detalles escondidos entre las fachadas y recovecos de la ciudad, que nos hablan de una Barcelona secreta e insólita.

Barrio GóticoLa Moreneta escondida que se salvó de la furia iconoclasta de los anarquistas.

A veces pasar inadvertido puedes ser una buena manera de sobrevivir, y eso le debió pasar a esta pequeña estatua situada en un rincón de la Plaza Catalunya. Se dice que se salvó de la furia iconoclasta desatada en los primeros años de la Guerra Civil (1936-1939) gracias a que ningún anarquista la vio. De otra manera posiblemente habría acabado fundida o deformada a martillazos. En cambio permaneció indemne para alivio de muchos católicos catalanes, que murmuraban oraciones clandestinas cada vez que pasaban por delante. Hoy en día, todavía, se puede ver la pequeña virgen entre los bancos que rodean la plaza junto a la parada del Aerobus.
La escultura se instaló en la plaza dentro del conjunto de remodelaciones urbanísticas precedentes a la Exposición Internacional de 1929. Su autor, Eusebi Arnau (1864-1934), tituló la obra Montserrat. Representa a fray Joan Garí, un anacoreta de la montaña de Montserrat, que según la leyenda del siglo XI, fue tentado por el diablo y cometió un terrible asesinato. Arrepentido, vago por Montserrat como penitente, comiendo hierbas y bebiendo de los cardos, hasta obtener el perdón de Dios, manifestado con la aparición de la virgen en una gruta de la montaña.

Esculturas masónicas en Carrer de la Portaferrissa, 11

En pleno barrio gótico en la fachada de este edificio, sobre la puerta, se observa un conjunto escultórico claramente de inspiración masónica: dos niños con un triángulo sobre ladrillos entre ellos. El niño de la derecha sujeta el triángulo con su mano derecha y en su mano izquierda sostiene dos reglas. Mientras que el niño de la izquierda está apoyado sobre los ladrillos, con un llana en la mano derecha y un compás en la izquierda. Se trata de un mensaje cifrado de índole masónica donde los niños representan el doble atributo de la inocencia y la pureza. Los ladrillos rematados con el triángulo alude a la edificación del hombre nuevo y de la nueva sociedad iluminados por la presencia divina de la Santísima Trinidad del ideal masónico.
Existe un expediente de 1867 en el Archivo Histórico de Barcelona sobre la construcción del edificio. Pero no se observa ninguna mención a la escultura en los planos originales. Suponemos que para no levantar sospechas entre las autoridades y el clero de la época sobre un edificio que posiblemente albergó una logia masónica durante el siglo XIX y principios del siglo XX.

Fuentes | R. Sierra Carbonell y C. Mesa, Barcelona Insolita y Secreta, ed. JonGlez, Barcelona.

Imágenes | W. Commons

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