Park Güell, expresión del modernismo catalán

Desde su construcción el Park Güell ya era considerado una de las grandes atracciones turísticas de Barcelona, y la gran plaza se cedía a menudo para la realización de actos catalanistas, bailes de sardanas y otros acontecimientos de carácter cívico y social.

Park GüellLa expansión de Barcelona fue muy rápida a lo largo de la segunda mitad del siglo XIX, hacía casi medio siglo que se habían derribado sus murallas y la ciudad nueva, había crecido de manera espectacular. El Plan de Ensanche, la mayor operación urbanística del siglo XIX en Europa, multiplicó por diez la superficie de Barcelona. Su área central comenzó a perfilarse como un gran centro burgués, y la urbanización avanzó en dirección a los viejos suburbios fabriles. La Exposición Universal de 1888 puso de manifiesto en Europa y en el mundo la pujanza de Barcelona, expresado a través del modernismo catalán, muy presente en el corazón del Eixample, y de la obra de Antoni Gaudí así como en el Park Güell.

A partir de la década de 1860, la construcción del Eixample brindó muchas posibilidades profesionales de expresión a los arquitectos barceloneses. Muchos de los arquitectos modernistas, como Josep Vilaseca, Antoni Gaudí, Lluís Domènech i Montaner y Josep Puig i Cadafalch, iniciaron su carrera en aquel ambiente. Barcelona se convirtió en uno de los repertorios urbanos más ricos y completos del continente. A su amplio abanico de arquitectura historicista y ecléctica se sumaron, a finales del siglo, los primeros pasos del modernismo catalán.

Sabías que… El modernismo catalán no se limitaba a la renovación estética: era la expresión de un deseo de modernización y resurgimiento cultural de Cataluña, plasmado principalmente en Barcelona. El movimiento catalán perseguía una nueva síntesis entre las tradiciones y la modernidad más radical. El movimiento fue más allá de la arquitectura y las artes plásticas, también desempeñó un papel muy importante en la lengua, la literatura y la música.

La relación entre el industrial Eusebi Güell y el arquitecto Antoni Gaudí se inició durante la Exposición Universal de París de 1878. Aquel mismo año, Güell le encargó el mobiliario de la capilla panteón del Palacio de Sobrellano, en Comillas. El arquitecto de esta magnífica capilla neogótica era Joan Martorell i Montells, en cuyo estudio había trabajado Gaudí. Unos años después, Joan Martorell proporcionó un nuevo encargo a Antoni Gaudí, consolidando la relación entre ambos arquitectos. Se trataba de los pabellones de la portería y las caballerizas de la Finca Güell (1883-1887), al oeste de Barcelona. En 1886 Eusebi Güell confió a Gaudí la construcción de su nueva vivienda, el Palau Güell, en la calle Nou de la Rambla, en el casco antiguo de la ciudad. Más tarde, en 1895, Gaudí construyó con la colaboración de Francesc Berenguer una bodega vinícola en el Garraf y en 1898 proyectó la iglesia de la Colònia Güell. Finalmente, en 1900, Gaudí recibió el encargo de proyectar el Park Güell.

Gaudí y el proyecto de construcción del Park Güell

Eusebi Güell entendió mejor que ningún otro de sus contemporáneos el sentido de la arquitectura de Gaudí. Por ello le encargó el proyecto de hacer una urbanización para familias acomodadas en la zona conocida como la Montaña Pelada. Su situación era inmejorable, en un entorno saludable y con unas espléndidas vistas del mar y la llanura de Barcelona. Güell quería recrear los parques residenciales británicos y por ese motivo lo llamó Park Güell, en inglés. Las condiciones de construcción eran muy restrictivas, ya que solo se podía edificar una sexta parte de la parcela, y la altura y la ubicación de las viviendas no podían obstaculizar la vista al mar ni privar a los vecinos del sol. Gaudí respetó la vegetación existente en la antigua finca, pero también introdujo nuevas especies. El genio catalán optó por plantas mediterráneas con baja demanda de agua. E ideó diversos sistemas de captación y almacenamiento de agua. De esa manera, tanto la vegetación como la gestión de los recursos hídricos contribuían a evitar la erosión del terreno ocasionada por las torrenciales lluvias mediterráneas. Al mismo tiempo que ayudaban a satisfacer las necesidades de agua de la urbanización. En la urbanización se preveían unas 60 parcelas con forma triangular, con una compleja red de caminos, viaductos y escaleras que salvaban la topografía del terreno.

De urbanización privada a parque público

En octubre de 1900 se comenzó a nivelar los terrenos. En enero de 1903, ya estaban terminados los dos pabellones de la entrada, la escalinata principal, el refugio para los coches de caballos, la valla exterior, los viaductos y una parte de la gran explanada, así como el sistema de evacuación de aguas. En 1907 ya se celebraban actos en la gran plaza, y el banco cerámico que la rodea se completó en 1914. Pero las complejas condiciones de la venta de las parcelas, la falta de un transporte adecuado, el carácter exclusivo de la urbanización y la falta de compradores la hicieron inviable. Ese mismo año se abandonaron las obras. Tan solo se habían construido dos de las 60 casas previstas. El proyecto de urbanización se convirtió así en un gran jardín privado. Eusebi Güell murió en su casa del Park Güell en 1918, y sus herederos ofrecieron al parque al Ayuntamiento. En 1926 se abrió como parque municipal. La casa de la familia Güell se habilitó como colegio público, y la zona situada a la izquierda de la entrada se destinó a vivero de flores ornamentales para el Ayuntamiento. La casa de Gaudí en el Park Güell se abrió al público como Casa Museo Gaudí en 1963. El Park Güell fue reconocido como monumento artístico en 1969 y fue declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO en 1984.

Fuentes | Park Güell, MUHBA

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